jueves, 14 de abril de 2011

Semana Sata Juvenil ( Belaunde Joyce )

“Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia." (Mt 28, 19-20)

Una vez más, Jesús nos vuelve a llamar para estar en su presencia, de una forma muy especial, a estar a su lado para así, poder ir a todo lugar y camino de esta tierra y proclamar su buena nueva.

Pero, tambien, ¿como esta buena nueva, se puede llevar y encarnar en la vida?, en estos momentos que las realidades sociales están golpeando fuertemente la vida y el ambiente juvenil. Ahora que el joven esta en su proceso de búsqueda y que las nuevas tendencias de moda y de status lo llevan a atentar contra su propia integridad y su propio ser. Es ahí cuando, esa acción salvadora de Jesús viene y se hace presente especialmente para nosotros, Él sigue mostrándose como esa respuesta a nuestras necesidades y nuestros problemas, aun mas, en nuestras alegrías y convicciones para la vida.

En este año, se nos pide que seamos discípulos y misioneros, lo cual nos conlleva a ir directamente al conocimiento de nuestro Señor Jesús en toda su profundidad y así, desde su persona, es desde ahí que se nos pide que antes que serlo, seamos primero amigos de Cristo, y mas ahora, que nuestro México, nuestra diócesis y nuestra comunidad necesita de jóvenes comprometidos y deseosos de manifestar sus experiencias con Dios para que, pueda cambiar la perspectiva y la ruta de toda realidad.

Es por ello que, al hablar de ser misioneros no es el ir corriendo a las sierras a predicar, esas son cuestiones especificas, la misma misión se habla desde la perspectiva de la misma persona y sus proyectos, desde la iniciativa de poder interactuar en las misiones y realidades de los demás, para que desde ahí, se pueda demostrar la vivencia de Cristo encarnado desde su evangelio en nuestras vidas.

Que este material sea ese apoyo para que en tus centros de Pascua puedas mostrar esa vivencia de Cristo y sobre todo, puedas llevar a tus jóvenes a ese encuentro personal con Él, viviendo desde su pasión y que, en su muerte en la cruz, puedas ayudarlos a entender que esa entrega incondicional se convierte en ese momento para la redención y la conversión de aquellos que han creído en Él.

Que tanto tú como coordinador y tus jóvenes puedan ver el rostro reflejado de Cristo en sus centros de Pascua Juvenil, siendo todos invitados a experimentar plenamente la Resurrección.
OBJETIVO:
Que los jóvenes vivan la muerte y resurrección de Cristo, para que motivados por esta experiencia se comprometan a dar testimonio de vida siendo amigos, discípulos y misioneros en la Iglesia para el México de hoy.
http://es-la.facebook.com/semanasanta.juvenil

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